EL EGO ESPIRITUAL

Teatro terapéutico

EL EGO ESPIRITUAL

Vivimos momentos en los que la información está en todo el espacio, mensajes parecidos que se entremezclan y confunden haciendo un mensaje teñido de falsos preceptos. Imágenes de espiritualidad sin consistencia son tomados como guías certeras al camino sagrado de la espiritualidad.


La espiritualidad ha de ser vivida desde la humildad, desde el reconocimiento de nuestro transitar como seres espirituales encarnados como humanos venidos a evolucionar.

El trabajo a realizar es desde el conocimiento y reconocimiento de nuestro ego, que encarna nuestros miedos más profundos. No se trata de negarlo, ni anularlo, sino de todo lo contrario, de aceptarlo. Y desde la aceptación, en nuestro día a día, transmutarlo.


Son los pequeños detalles los que nos dan la pista de aquello que hemos de mirar de nosotros mismos: los juicios y críticas, las proyecciones, el dolor que sentimos que se nos ha infligido, las decepciones, las expectativas, los rencores, las emociones escondidas, los no dichos, la vergüenza, los secretos, las debilidades… ese mirar adentro, a veces tan doloroso y conflictivo nos ayuda a desenmascararnos, a darnos cuenta, a conectar con el momento presente. No se trata de “no sentir”, o decir “no me pasa nada” o “nunca tengo dificultades” o “todo me va bien” porque esta es la forma que tiene nuestro ego de esconder las cosas que duelen, y también lo que pudiera desenmascararle.

A veces en el falso llamado mundo espiritual se pueden ver estas actitudes de aparente bienestar, paz y tranquilidad, como si sentir todo lo contrario no fuera ser espiritual.
Ser espiritual no son imágenes, ni adornos, ni afeites. No es incienso, ni túnicas, ni mantras. Ser espiritual no es ir bendiciendo todo el día, ni recibirlas. Ser espiritual es adentrarse en el profundo conocimiento de uno mismo, es aceptar quienes somos, tal y como somos, con compasión.

Estamos en un momento de expansión de la conciencia, agradecimiento a todos los seres involucrados en esta amorosa tarea.. Conciencias en movimiento, en crecimiento, aportando luz y amor, aportando un aumento de vibración a la Tierra. Luces y sombras en el camino. Sombras que oscurecen y distorsionan el lugar a donde se ha de ir. Sombras que confunden a los viajeros. No se trata de llevar mapas bien dibujados del camino, sino de abrir la mirada y seguir la guía desde el corazón.  No se puede amar al prójimo cuando estamos carentes de amor hacia nosotros mismos, cuando nos juzgamos y lastimamos, cuando nuestro niño o niña interior todavía no están sanados.
Ser espiritual implica un cambio de vida, de actitud, reconociéndome y reconociéndote como seres imperfectos con un destino perfecto hacia la divinidad.
No somos más espirituales por no parecer humanos, por ser humanos somos espirituales.

Canalización by Carmen Alegre

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *